jueves, 10 de febrero de 2011

¡Cuidado! Durante nuestras vacaciones los dispositivos portátiles tienen sus enemigos.


Para un dispositivo de metal y plástico y que usa corriente eléctrica (llámese computadores portátiles o teléfonos móviles), la playa es un ambiente muy hostil.

Altas temperaturas, arena, agua y todo lo que rodea el ambiente al aire libre es malo para los dispositivos electrónicos. Por lo tanto, antes de pretender llevar su notebook a las vacaciones le recomendamos conocer a los principales enemigos de su computador.

Aire de mar: Puede interferir en los componentes internos de nuestro equipo, generando problemas en la placa madre.


Arena: Puede entrar por los puertos USB u otras conexiones hacia el interior del equipo, filtrarse por el teclado e incluso dañar la pantalla, pudiendo provocar corrosión. En el caso de las pantallas las ráfagas de viento puede lanzar granos de arena contra la pantalla, dejando marcas o rayándola incluso metiéndose a través de esta.

Sol: Perjudica la visualización de la pantalla, se desvanece la imagen, hace aumentar la temperatura interna, lo que puede recalentar el procesador u otros componentes y provocando daños en el equipo por la mala disipación de calor.
El chasis, hecho de plástico y fibra, puede ser deformado si se coloca en contacto directo con el sol, incluso guardado dentro de la maleta del auto.

Líquidos: Al caer sobre un notebook abierto, puede atravesar la membrana del teclado (parte que está abajo de las teclas y hace el contacto al momento de escribir) y alcanzar los componentes internos (llámese placa, memoria, etc.).
En caso que caiga algún líquido a nuestro portátil, es recomendable apagar el equipo inmediatamente y sacar la batería, luego de esto voltéelo para que el líquido salga y limpie lo que pueda. Use por ejemplo un secador de pelo con aire frio para ayudar a que el líquido se evapore. Si no apaga la notebook pueden ocurrir cortos circuitos capaces de quemar nuestro portátil.

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